domingo, 30 de marzo de 2008


Para que nos des tu mirada de las cosas, desde tu atelier
Mirta y Gus

1 comentario:

Anónimo dijo...

Esa niña es afortunada.
Tener una abuela que haga ricas tortas!
Y la otra a quien acudir por un consejo sin reto de por medio!
Que ilucion! una abuela que pinte y escriba y me deje decir chanchadas bajito, sin que los demas escuchen.
Es tarde para tener a la mia, pero quiero ser una abuela asi!
Ojala que Carol herede el don del arte.