Nieta mía mi amor, que linda estabas
cuando fui a despertarte la otra mañana.
Tantas cosas pensé y no dije nada
que crecida te vi, mi amor que larga.
Las palabras ya vez, jamás alcanzan
si lo que hay que decir desborda el alma.
Pero atiéndeme bien, cuando haga falta
a tu lado estaré por si me llamas.
No te olvides jamás pequeña y canta
es hermoso vivir con esperanzas.
El amor puede más que lo que pasa
esto quise decirte y no hallé palabras.
Mi princesa, no hallé palabras para decirte todo lo que deseo para vos y por eso debí copiar a Teresa Parodi que le escribió esta canción a su hija Verónica y que desde el primer día que la escuché supe que era lo que yo hubiera querido decirte, pero de verdad, no hallé palabras.
Que tengas toda la felicidad del mundo es lo que más deseo.
Abue Ana
miércoles, 21 de mayo de 2008
viernes, 16 de mayo de 2008
Tu primera canción de cuna
Asturias, patria querida
Asturias de mis amores
quién estuviera en Asturias
en todas las ocasiones
Tengo de subir al árbol
tengo de coger la flor
y dársela a mi morena
que la ponga en el balcón.
Que la ponga en el balcón,
que la deje de poner,
tengo de subir al árbol
y las flores de coger
A coger el trebole,
el trebole, el trebole
A coger el trebole
en la noche de San Juan.
Asturias de mis amores
quién estuviera en Asturias
en todas las ocasiones
Tengo de subir al árbol
tengo de coger la flor
y dársela a mi morena
que la ponga en el balcón.
Que la ponga en el balcón,
que la deje de poner,
tengo de subir al árbol
y las flores de coger
A coger el trebole,
el trebole, el trebole
A coger el trebole
en la noche de San Juan.
Y así como mi madre me acunó con esta canción, repetí con vos el milagro de lograr tu sueño con mi canto.
Aún recuerdo y me emociona recordar cuando apenas empezabas a hablar escucharte cantar:
"Aturia atia queiida".
jueves, 15 de mayo de 2008
Carol: Día Uno (21 de mayo de 1993)
Aquí estás, por fin, extrañamente serena y tan pero tan hermosa en tu primera jornada de luz.
Acabás de repetir el milenario gesto, único, simple, milagroso, incomparable de salir de la panza de mamá y nacer.
Es una tarde soleada de otoño y la vida acaba de regalarnos esta ternura, que algún día será mujer.
Ganaste –dijo el tío- ya que tanto él como tu papá, apostaban a que ibas a ser varón y yo soñaba con vos entre vestidos, puntillas, muñecas y hebillas.
Y ese día empecé a ser abuela, abue, abu …. Y empecé a disfrutar el placer de acunarte, de olerte, de sostenerte y de mecerte.
Ser abuela no es igual para todas las mujeres. Para mí, que siempre tuve “hijos” postizos tu llegada fue motivo de gozo y tu presencia me marcó una abuelidad esperanzada.
Se que soy un nuevo modelo de abuela, no zurzo zoquetes cerca del fuego, no cocino galletitas, pero gracias a vos me siento viva, vigente, vigorosa y enamorada de ese pedacito de carne tierna que sos y sueño con tu crecimiento como la renovación de la promesa, de la magia y el misterio de la vida.
Sin lugar a duda alguna, sos la frutilla más rica, más grande y más dulce del postre de mi vida.
Te amo.
Abuela Ana
Acabás de repetir el milenario gesto, único, simple, milagroso, incomparable de salir de la panza de mamá y nacer.
Es una tarde soleada de otoño y la vida acaba de regalarnos esta ternura, que algún día será mujer.
Ganaste –dijo el tío- ya que tanto él como tu papá, apostaban a que ibas a ser varón y yo soñaba con vos entre vestidos, puntillas, muñecas y hebillas.
Y ese día empecé a ser abuela, abue, abu …. Y empecé a disfrutar el placer de acunarte, de olerte, de sostenerte y de mecerte.
Ser abuela no es igual para todas las mujeres. Para mí, que siempre tuve “hijos” postizos tu llegada fue motivo de gozo y tu presencia me marcó una abuelidad esperanzada.
Se que soy un nuevo modelo de abuela, no zurzo zoquetes cerca del fuego, no cocino galletitas, pero gracias a vos me siento viva, vigente, vigorosa y enamorada de ese pedacito de carne tierna que sos y sueño con tu crecimiento como la renovación de la promesa, de la magia y el misterio de la vida.
Sin lugar a duda alguna, sos la frutilla más rica, más grande y más dulce del postre de mi vida.
Te amo.
Abuela Ana
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